
El Santuario Dulce Nombre de Jesús, un patrimonio cultural nacional, vuelve a quedar en la incógnita de si habrá o no restauración porque los fondos requeridos no fueron conseguidos. La Comisión abocada intentó reunir el dinero pero la suma es muy alta y el trabajo de restauración requiere profesionales especializados.
Son 190millones de guaraníes los necesarios para terminar el trabajo de restauración, " ya se contaba con la posibilidad de obtener una cantidad de la Gobernación de la Cordillera, de parte del Gobernador Pichín Quiñónez, pero al darse su renuncia (se candidató a la Senaduría Nacional) y al asumir otro candidato (del Partido Patria Querida) para culminar el periodo, el fondo no fue transferido", dijó el Arquitecto Julio Ibarra, miembro de la Comisión Pro-Restauración del Santuario Nacional Dulce Nombre de Jesús Ñandejára Guasu de Piribebuy.
La Diócesis de la Cordillera actualmente no realiza actividades para resolver el problema, sólo da apoyo institucional. Van más de 10 años de un proyecto de restauración, obstaculizado varias veces, que se debe realizar en el Retablo del Altar Mayor (Parte que se encuentra detrás del altar donde están ubicados las imágenes y el sagrario), en los altares laterales y las esculturas.
El trabajo empezó a desarrollarse en 1999, fue la tercera vez que se retocaba el Retablo, primero fue en 1897 y luego en 1903, pero los que realizaron el trabajo no lo hicieron bien y sólo terminaron dañándolo más. En el 2003 llegan desde España profesionales del área e intentan revertir los daños causados en el Retablo, para esto contaron con 20millones de guaraníes que les otorgó la gobernación, estos fueron utilizados de forma minuciosa durante seis meses, teniendo en cuenta el costoso precio de este trabajo además tuvieron que enseñar las técnicas básicas a jóvenes de la ciudad para poder desarrollar el trabajo, pues, la mano de obra profesional es muy cara. Se logró mejorar el sagrario y revertir algunos de los males cometidos en 1999, pero la obra quedó nuevamente inconclusa.
El Santuario fue terminado en al año 1753 por el Clero Secular en tiempos del Cura Párroco Maestro Gaspar de Medina, quien ejerció en el lugar desde 1748 hasta 1774. Las fiestas del santo patrono Ñandejara Guasu (Nuestro Gran Señor o Gran Dueño) se celebran el tercer domingo de enero y convoca a miles de feligreses, quienes se acercan hasta el Santuario a llevar sus peticiones y a dar agradecimientos.
Patrimonio violado. En el año 1999 se dieron los primeros pasos del nuevo proyecto de restauración, se contrató a profesionales que iniciaron la labor de restauración; el jefe era Luís Pereira Jabaloyes. El trabajo realizado fue pésimo y ni siquiera puede considerarse restauración sólo hicieron un repintado sobre la madera con materiales no adecuados, rellenaron ciertos espacios de las esculturas con arcilla para autos y lo más grave, hicieron perforaciones en el Retablo con clavos, "ese daño es irreversible, es inconcebible lo que hicieron, dañaron de manera permanente esa parte", expresó el Arquitecto Ibarra.
El problema se conoció cuando el Director del Museo, Miguel Angel Romero, se percató de lo que ocurría y denunció el hecho a la Parroquia, el autor, Pereira Jabaloyes, no volvió a su trabajo luego de que se supo lo que ocurría y llevó consigo una considerable cantidad de dinero, no se levantó ningún proceso en su contra debido a que la Iglesia es quien debía hacerlo y no lo hizo. "Lo que él buscaba era ganar dinero rápido y fácil, no le importó para nada el valor enorme del patrimonio", agregó el Arquitecto.














