ARBITRO A LOS 9 AÑOS!
La nueva promesa del fútbol sudamericano se llama Renzo Jair Sousa Ventura, es peruano, tiene 9 años y a su temprana edad ¡ya es árbitro! Renzito, un pequeño vivaracho y juguetón como cualquier niño de su edad, es un fanático del deporte rey que ha preferido la vía del arbitraje para canalizar su pasión. Un caso de precocidad asombroso que no registra antecedentes.

Nacido en Lima, Perú, el 18 de marzo de 1999, Renzo Sousa comenzó su formación como árbitro en marzo de 2007, antes de cumplir los ocho años. Sus mentores fueron el ex árbitro internacional peruano y actual miembro de la Comisión de Árbitros de la CONMEBOL, el Dr. Alberto Tejada, y el árbitro José Luis Martínez. El primero de ellos, conocido del padre de Renzo, fue quien abrió las puertas del arbitraje al niño, en tanto que Martínez fue el primer profesor de Renzo y quien le enseñó las 17 Reglas del Juego.
Mediodía soleado en Buenos Aires. Renzo acude a la cita para el reportaje junto a sus padres, Jaime y Cecilia, quienes lo acompañan en todo momento en esta aventura en la que ha deparado su vocación por el referato. En su breve estadía en la capital del Tango, el pequeño aprovechó para asistir a un partido de Boca Juniors en la célebre "Bombonera" y para visitar los estadios de Independiente y Racing Club. "Es un apasionado del fútbol argentino; sabe absolutamente todo", apunta su padre.
Renzito posa con desenvoltura para las fotos, con su atuendo de árbitro oficial proporcionado por la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol del Perú (tiene hasta las tarjetas con su nombre impreso en ellas). Para la entrevista, en cambio, exhibe la timidez lógica de sus nueve añitos. Le preguntamos porqué ha elegido ser árbitro y contesta: "Porque quiero defender la justicia en el juego, no me gustan las trampas".
Este benjamín del referato ya ha acumulado una buena experiencia de campo. Y ha respondido muy bien, según lo expresaron sus profesores. Arbitró en partidos de la liga escolar de la Municipalidad de San Borja, también en cotejos entre los padres de los alumnos de su colegio y, este año 2008, el propio presidente de la Federación Peruana de Fútbol, el Dr. Manuel Burga, lo invitó a pitar en los juegos del campeonato "Creciendo con el Fútbol", un torneo de índole nacional, del que tomaron parte niños de 8 a 12 años. Renzo tuvo un buen desempeño y lo designaron para algunas finales y semifinales regionales. Consultado sobre cuál es la reacción de los jugadores al verlo de misma edad o más chico que ellos señala que: "Me tratan con respeto y al terminar los partidos algunos me felicitan".
Le preguntamos a Renzo si ha tenido inconvenientes alguna vez y relató, con llamativa claridad, una pequeña anédota: "En un partido de adultos, una vez, se armó una 'bronca'... Porque cobré un penal cuando el resultado estaba 1-1 y el juego se tuvo que parar... Hubo un expulsado, yo lo boté -enfatiza- y al final el partido se fue a penales y ganó el equipo que tenía menos jugadores".
Como todo réferi que se precie de tal, Renzo no devela cuál es el equipo de sus amores. Pero sí se presta al diálogo futbolero. Se autodefine como un volante ofensivo con muy buena pegada, virtud que Jaime, su progenitor, confirma. Ahí surge la pregunta tramposa "¿Qué harías si te ofrecieran jugar en las divisiones infantiles de un club?" Pero el pequeño hombre de negro no vacila "Preferiría seguir siendo árbitro". Dice que sus jugadores favoritos son Germán Carty, el veterano delantero del Sport Áncash y Juan Vargas, nuevo ídolo de la Selección Peruana. También menciona al atacante Johan Fano, otro miembro del seleccionado, y a Antonio Meza Cuadra, atacante del José Galvez. Del exterior, nombra a Martín Palermo, el goleador de Boca Juniors.
Mediodía soleado en Buenos Aires. Renzo acude a la cita para el reportaje junto a sus padres, Jaime y Cecilia, quienes lo acompañan en todo momento en esta aventura en la que ha deparado su vocación por el referato. En su breve estadía en la capital del Tango, el pequeño aprovechó para asistir a un partido de Boca Juniors en la célebre "Bombonera" y para visitar los estadios de Independiente y Racing Club. "Es un apasionado del fútbol argentino; sabe absolutamente todo", apunta su padre.
Renzito posa con desenvoltura para las fotos, con su atuendo de árbitro oficial proporcionado por la Asociación Profesional de Árbitros de Fútbol del Perú (tiene hasta las tarjetas con su nombre impreso en ellas). Para la entrevista, en cambio, exhibe la timidez lógica de sus nueve añitos. Le preguntamos porqué ha elegido ser árbitro y contesta: "Porque quiero defender la justicia en el juego, no me gustan las trampas".
Este benjamín del referato ya ha acumulado una buena experiencia de campo. Y ha respondido muy bien, según lo expresaron sus profesores. Arbitró en partidos de la liga escolar de la Municipalidad de San Borja, también en cotejos entre los padres de los alumnos de su colegio y, este año 2008, el propio presidente de la Federación Peruana de Fútbol, el Dr. Manuel Burga, lo invitó a pitar en los juegos del campeonato "Creciendo con el Fútbol", un torneo de índole nacional, del que tomaron parte niños de 8 a 12 años. Renzo tuvo un buen desempeño y lo designaron para algunas finales y semifinales regionales. Consultado sobre cuál es la reacción de los jugadores al verlo de misma edad o más chico que ellos señala que: "Me tratan con respeto y al terminar los partidos algunos me felicitan".
Le preguntamos a Renzo si ha tenido inconvenientes alguna vez y relató, con llamativa claridad, una pequeña anédota: "En un partido de adultos, una vez, se armó una 'bronca'... Porque cobré un penal cuando el resultado estaba 1-1 y el juego se tuvo que parar... Hubo un expulsado, yo lo boté -enfatiza- y al final el partido se fue a penales y ganó el equipo que tenía menos jugadores".
Como todo réferi que se precie de tal, Renzo no devela cuál es el equipo de sus amores. Pero sí se presta al diálogo futbolero. Se autodefine como un volante ofensivo con muy buena pegada, virtud que Jaime, su progenitor, confirma. Ahí surge la pregunta tramposa "¿Qué harías si te ofrecieran jugar en las divisiones infantiles de un club?" Pero el pequeño hombre de negro no vacila "Preferiría seguir siendo árbitro". Dice que sus jugadores favoritos son Germán Carty, el veterano delantero del Sport Áncash y Juan Vargas, nuevo ídolo de la Selección Peruana. También menciona al atacante Johan Fano, otro miembro del seleccionado, y a Antonio Meza Cuadra, atacante del José Galvez. Del exterior, nombra a Martín Palermo, el goleador de Boca Juniors.
Dentro del arbitraje, los referentes de Renzo son sus actuales profesores, Alejandro Villanueva, Carlos Gonzales y Henry Gambetta, así como su primer instructor, José Luis Martínez. Con todos ellos entabló una amistad muy fuerte, y lo tratan como a un miembro de su familia. "Me dicen que cuando dirija esté tranquilo y que sea correcto", agrega. A nivel internacional, Renzo admira al ya retirado argentino Horacio Elizondo y al brasileño Carlos Simon, a quien conoció a fines de 2007. La gran labor de Elizondo en el Mundial de Alemania 2006 maravilló al pequeño; confiesa que dirigir en la Copa del Mundo es su principal sueño.
El inicio de esta historia con el referato lo narra Jaime, el padre del protagonista. "En una navidad, hace cuatro años, Renzo recibió un silbato como regalo, esos de cotillón, para fiestas. Entonces su abuelo materno, al ver que estaba todo el tiempo pitando me comentó: 'Me parece que Renzito quiere ser árbitro'. Pasó un tiempo y le pregunté si le interesaba la idea de aprender y me dijo que sí. Entonces lo llevé con el Dr. Tejada y ahí comenzó todo".
La entrvista llega a su fin, Renzito se va feliz, aliviado por no tener que contestar más preguntas. ¿Alcanzará sus sueños en el arbitraje? Lo cierto es que mejor no pudo haber empezado.
El inicio de esta historia con el referato lo narra Jaime, el padre del protagonista. "En una navidad, hace cuatro años, Renzo recibió un silbato como regalo, esos de cotillón, para fiestas. Entonces su abuelo materno, al ver que estaba todo el tiempo pitando me comentó: 'Me parece que Renzito quiere ser árbitro'. Pasó un tiempo y le pregunté si le interesaba la idea de aprender y me dijo que sí. Entonces lo llevé con el Dr. Tejada y ahí comenzó todo".
La entrvista llega a su fin, Renzito se va feliz, aliviado por no tener que contestar más preguntas. ¿Alcanzará sus sueños en el arbitraje? Lo cierto es que mejor no pudo haber empezado.
Fuente: conmebol.com

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